Gastos médicos inesperados 

02.02.26 10:15 AM - Comentario(s) - Por Ricardo Pfeffer

Después de más de 25 años trabajando en seguros de salud y planeación financiera con enfoque internacional, hay una lección que se repite una y otra vez:

👉 Los problemas más serios no aparecen al contratar un seguro o diseñar un plan financiero, sino cuando ocurre un evento real.

He visto estructuras “perfectas” en papel fallar justo en el momento en que más se necesitaban.
No por mala intención, ni por falta de recursos, sino por decisiones mal entendidas desde el inicio.

Y casi siempre, el detonante es el mismo: un gasto médico inesperado.

 Cuando la salud deja de ser solo un tema médico 

Durante mucho tiempo, la salud se percibe como algo separado del patrimonio.
Un tema médico, clínico, incluso administrativo.

Pero la realidad es distinta.

La salud es un riesgo patrimonial, familiar y emocional que puede alterar por completo la trayectoria financiera de una persona, una familia o incluso una empresa.

Un diagnóstico grave, una hospitalización prolongada o un tratamiento fuera del país no solo afectan el cuerpo.
Afectan:

  • Liquidez

  • Ahorros

  • Inversiones

  • Proyectos futuros

  • Tranquilidad familiar

 Y cuando no hay una estrategia clara, la consecuencia más común es la descapitalización.


 ¿Por qué los gastos médicos inesperados descapitalizan tanto? 

Porque suelen combinar tres factores críticos:

  1. Ocurren sin aviso
    No respetan planes, momentos ni proyecciones financieras.

  2. Exigen liquidez inmediata
    No todo puede pagarse “después”. En muchos casos, primero se paga y luego se reembolsa… si se reembolsa.

  3. Se prolongan en el tiempo
    No es solo el evento inicial. Son estudios, seguimientos, medicamentos, terapias y, a veces, años de atención.

Cuando estos tres elementos se juntan y no hay una estructura adecuada, el impacto es directo sobre el patrimonio.

 El error no siempre es “elegir mal” 

Uno de los aprendizajes más importantes que he tenido es este:

El verdadero error no es elegir mal una solución, sino no saber cuándo esa solución deja de ser suficiente.

No todas las soluciones son para todos los perfiles.

  • Un seguro que fue adecuado hace 10 años puede no serlo hoy.

  • Un deducible que parecía razonable puede convertirse en una carga.

  • Una cobertura local puede quedarse corta frente a una realidad internacional.

Muchas personas y empresas no fallan por falta de previsión, sino por no revisar, ajustar y entender el alcance real de lo que tienen contratado.

 Evitar la descapitalización: más allá del seguro

Protegerse de los gastos médicos inesperados no se trata solo de “tener un seguro”.

Se trata de integrar la salud dentro de una estrategia financiera más amplia, que contemple:

  • Liquidez para emergencias médicas

  • Estructuras de cobertura coherentes con el patrimonio

  • Alcance geográfico real

  • Capacidad de absorción del impacto financiero

  • Etapas de vida y evolución patrimonial

Cuando la salud se entiende solo como un gasto, se reacciona. Cuando se entiende como un riesgo financiero, se planifica.

 Reflexión final 

A lo largo de los años he confirmado algo fundamental:
las decisiones más costosas no suelen ser las visibles, sino las que se tomaron sin entender sus implicaciones a largo plazo.

Hablar de gastos médicos inesperados no es hablar de miedo.
Es hablar de criterio, experiencia y responsabilidad patrimonial.

En Globalfin creemos que las mejores decisiones no se toman desde el producto, sino desde el entendimiento profundo de la realidad de cada persona o empresa.

Porque cuando llega el evento real, ya no hay margen para improvisar.

Ricardo Pfeffer

Ricardo Pfeffer

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